Iglesia de Gergeti con el telón de fondo del Cáucaso en Georgia

Georgia, directa al corazón

En georgiano, ‘guli’ significa corazón — y es justo lo que se lleva este pequeño país. Montañas, vino, baños de azufre y una hospitalidad sin fin.

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Población: ≈ 3,7 millones Capital: Tiflis Moneda: Lari georgiano (₾) Idioma: Georgiano Hora en Tiflis: UTC+4

¿Por qué Georgia?

La pregunta que cada viajero que vuelve se hace al revés: «¿Por qué no vine antes?»

2.5 horas desde Israel

Vuelos directos a Tiflis y Batumi. Los ciudadanos israelíes no necesitan visa — hasta 1 año.

8000 años de vitivinicultura

Georgia es la cuna del vino. Qvevri, Saperavi, Rkatsiteli — producción anterior a la cultura romana.

Montañas, mar y spa

El Cáucaso nevado al norte, el Mar Negro al oeste, manantiales de azufre en el centro. Todo cerca.

Excelente relación calidad-precio

Un buen restaurante — 30–60 lari (~€10–20) por persona. Hotel 3 estrellas — 200 lari por noche.

País seguro

4.º lugar en el mundo y 1.º en Europa según el índice de seguridad Numbeo. Baja criminalidad.

Hospitalidad que se recuerda

«El huésped es un regalo de Dios» — no es un eslogan, es un estilo de vida. Los georgianos lo creen de verdad.

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Un poco sobre Georgia

Un país pequeño en el cruce de Europa y Asia — con una historia mayor que él mismo.

Situada entre el Gran Cáucaso y el Mar Negro, Georgia ha sido durante milenios punto de encuentro de imperios, religiones y rutas comerciales. Fue una de las primeras naciones del mundo en adoptar el cristianismo, a principios del siglo IV.

Tiene su propio alfabeto único y una lengua que no se emparenta con ninguna vecina, y dio al mundo el vino — una tradición ininterrumpida de 8000 años que la UNESCO reconoce hasta hoy.

Forjada por invasiones y renacimientos, los georgianos convirtieron la resiliencia en calidez: aquí «el huésped es un regalo de Dios», y la larga mesa de la supra es donde ese espíritu cobra vida.