Resumen
La costa georgiana es menos famosa que el Mediterráneo — y eso es parte del encanto. Batumi es una ciudad turística moderna con una arquitectura sorprendente (rascacielos junto a edificios soviéticos y esculturas en la orilla del mar), y alrededor — pueblos, senderos de costa y una cocina adyaria distinta del resto del país. Un itinerario de verano perfecto — o un invierno suave, cuando las montañas están nevadas y tú estás en la playa.
Día 1: Llegada a Batumi
Llegada, registro y aclimatación. Primera noche en el bulevar — 7 kilómetros a lo largo del mar, esculturas extrañas y fascinantes, la Torre del Alfabeto iluminada y un ambiente veraniego que empieza a despertar. Cena en la plaza Piazza — italiano-adyaria, con vistas al puerto.
Día 2: Batumi completo
Mañana: el Jardín Botánico — teleférico sobre el mar, cientos de hectáreas de vegetación tropical y subtropical. Dos o tres horas bastan. Tarde: playa, barrio antiguo o un museo. Noche: el bulevar de noche — bares, música y gente hasta tarde.
Día 3: Las cascadas de Mirveti y el monasterio de Kvariati
Un viaje de media hora hacia el norte. El puente arco — el más bonito al atardecer, cuando el sol se pone sobre el río. Las cascadas de Mirveti — unos 20 minutos de caminata por un bosque verde. El monasterio — sobre un acantilado sobre el río, uno de los más bellos de la zona. Vuelta a Batumi para pasar la noche.
Día 4: Kobuleti y Ureki
Un día de playa tranquilo. Kobuleti — arena suave, aguas poco profundas, menos turistas que Batumi. Perfecto para quien quiere descansar. Opcional: Ureki — una playa de arena negra magnética (los locales creen que tiene propiedades curativas). Comida con jachapuri adyario — la versión local, distinta de la imereti.
Día 5: Vuelta
Mañana — un mercado local o una última cafetería. Mediodía — vuelo desde Batumi, o tren/minibús a Tiflis (5–6 horas). Si vuelves a Tiflis — tiempo de sobra para una cena en la ciudad antes del vuelo del día siguiente.
Cuándo viajar
| Temporada | Qué te espera |
|---|---|
| Mayo–septiembre | Baño, playa, festivales, tiempo perfecto |
| Octubre–noviembre | Menos gente, precios bajos, aún agradable |
| Diciembre–marzo | No para bañarse — pero una ciudad tranquila, barata, y montañas nevadas de fondo |